Terror nocturno: causas y tratamientos para el trastorno que interrumpe el sueño de los niños.

También conocido como trastorno de terror nocturno, el problema es motivo de gran preocupación para los padres.

No hay evidencia de que el terror nocturno cause algún problema para la salud del niño.

Ciertamente da miedo para que los padres estén despiertos con el niño gritando y, al llegar a la habitación del niño, se den cuenta de que aparentemente no sucede nada. La gran pregunta en este momento es cómo lidiar con el niño que pasa por el terror nocturno y, principalmente, lo que pudo haberlo causado.

Según el psicólogo Adalberto Campos, es posible definir el terror nocturno como un trastorno del sueño (parasomnia) que es más común en niños, aunque en casos raros También puede aparecer en la vida adulta. “Los episodios suelen durar unos segundos, pero puede continuar incluso por hasta cinco minutos aproximadamente Durante este período, el niño puede abrir los ojos, gritar, llorar, sentarse en la cama e incluso correr por la casa, pero no recordará nada de eso cuando se despierte ”, explica.

La principal diferencia entre el terror nocturno y pesadillas es el hecho de que lo primero ocurre momentos después del inicio de sueño, mientras que el otro tiene lugar en las últimas horas. “En el caso de la pesadilla, es común que el niño se despierte y recuerde al menos parte del sueño, mientras que el terror nocturno no recuerdo de nada ”, destaca el especialista.

¿Qué puede causar terror nocturno?

Todavía no se ha descubierto. causa definitiva del terror nocturno, pero según el experto hay indicios de que el trastorno puede ocurrir debido a la falta de madurez del sistema nervioso central, que recibe un estímulo más intenso durante el sueño. Campos afirma que otros factores pueden contribuir a la aparición de crisis, como:

  • Cansancio extremo
  • Estrés
  • Fiebre
  • Casos de terror nocturno en la familia,
  • Trastornos respiratorios,
  • Trauma en la cabeza,
  • Uso de ciertos medicamentos.

El psicólogo explica que los episodios de terror nocturno asustan mucho a los padres, pero no hay evidencia de que cause sufrimiento al niño. “El único riesgo es que el niño se lesione durante estos momentos, así como en sonambulismo, lo que requiere la atención de los padres ”, señala.

¿Cuales son los síntomas?

Es bastante simple identificar un episodio de terror nocturno, porque el niño se comporta de manera bastante diferente de lo normal. Entre los síntomas más común, puedes resaltar:

  • Sudor excesivo;
  • Sibilancias;
  • Aceleración de la frecuencia cardíaca;
  • Llanto inconsolable;
  • Expresión de miedo;
  • Ojos abiertos con mirada distante;
  • Siéntate en la cama;
  • Gritos intensos;
  • Lucha contra la cama;
  • Agresividad;
  • Camina o corre por la casa.

“Es importante recordar a los padres que durante los eventos nocturnos de terror el niño no debe ser sostenido ni intente limitar su actividad motora, ya que esto puede prolongar aún más el episodio. Lo que debe hacerse es hacer que el lugar sea más seguro para que no se lastime, como cerrar puertas y ventanas, limitar el acceso escaleras, etc. “, destaca.

Diagnóstico y tratamiento.

El psicólogo afirma que casos esporádicos terror nocturno nLos padres no deben preocuparse, ya que se consideran normales. Si comienza a ocurrir con más frecuencia, entonces es necesario buscar ayuda médica. “Los padres incluso pueden ver a su pediatra, que puede hacer un análisis y diagnosticar estos casos”, dice.

El diagnóstico se realiza a partir de los informes. y un Análisis de la situación física y emocional del niño., también considerando si los padres ya tenían el trastorno. “En algunas situaciones, se le puede pedir que polisomnografía (examen de sueño) “, explica Campos.

En la mayoría de los casos no hay necesidad tratamiento, ya que la tendencia es que los episodios de terror nocturno desaparezcan con el tiempo, a medida que el niño crece. En los casos en que algunos condición física o psicológica que está causando el trastorno, el tratamiento estará de acuerdo con esto factor causal“, Dice el psicólogo.

“Sólo en casos más extremos, como en aquellos en los que el niño se vuelve muy violento o cuando hay una mayor frecuencia de episodios de terror nocturno, el uso de drogas como las benzodiacepinas puede ser una opción ”, concluye el experto.

 

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